domingo, 17 de septiembre de 2023

Un canto al amor

Evento realizado en el Castillo Monserrat también llamado San Miguel en Unquillo, organizado por Marco Antonio Séptimo entrevistando a Karina Andrea Rodriguez de la Fundación Guido Buffo.

 

Marco: Hoy nos convoca una obra en que al tener contacto con ella podemos sentir  diferentes expresiones, pero la más pura y sutil es Amor. De allí que en diferentes difusiones periodísticas describen el Legado de Guido Buffo como “Un Monumento al Amor”.

Algunos la ven y se enamoran, pero con el tiempo esto es algo pasajero que queda en un recuerdo fotográfico, turístico, en una comunicación periodística, radial y otros  sienten un vínculo, una nota musical que vibra con el Universo.

Hoy vamos a transmitirles la armonía que eleva a un “Canto al Amor”, desde este Legado de Guido Buffo, y los invitamos a ser parte de las huellas de esta historia.

Karina, te conozco como escritora, artista plástica, maestra jardinera, eres parte de una familia con Gustavo y juntos tienen dos hijos, ambos publicaron tres libros para  difundir la obra de Guido Buffo y fundaron la Fundación que lleva su nombre con tres pilares: ciencia, educación y arte, en este trayecto de vida donde sé que ocurrieron muchas cosas puedo llegar a sentir el “Amor Incondicional” que transmites por este  Legado. Quieres contarnos un poco de esta historia.

 

Karina: Gracias Marcos, por hacer posible este encuentro y permitirnos a todos que hoy seamos parte de atesorar este momento único e irrepetible para inspirarnos y recrearnos abriendo así un nuevo capítulo en nuestras vidas en el Castillo Monserrat, que está unido en líneas de Tiempo con este Legado y que además era llamado “San Miguel”.

Para ordenar las ideas he transcripto este relato así pueden llevárselo cada uno a manera de regalo y disfrutar de su lectura en otro momento.

Comenzaremos esta tertulia dando  significados de interpretación…

Amor significa en latín A: Sin y Mor: Muerte…o sea algo eterno.

El amor es una energía eterna que se transforma constantemente, la energía lo atraviesa y lo construye todo, por lo tanto, el Amor tiene muchas formas, y uno puede amar de diferentes maneras.

Incondicionalidad significa “sin condiciones”, y, a veces, esto se mal interpreta. El Amor incondicional reconoce que el amor es eterno.  

En la vida siempre vamos eligiendo el camino para alcanzar nuestros proyectos: Uno puede ser el de la trascendencia, en que necesitas liberarte de los que sientes que te detienen y te enamoras de algo nuevo para seguir avanzando. Y el otro, de Amor Incondicional, en que simplemente transformas tu forma de relacionarte, sin condiciones.

El legado de Guido Buffo, para mí, representa el Amor Incondicional. Se Ama sólo lo que se conoce y se protege solo lo que se Ama, entonces hoy vamos a presentar a su obra como un “Canto al Amor” donde el pentagrama musical  se construye en  base de toda  conexión energética.

 

Marco: ¿Y Cómo sería  en la Historia de Guido Buffo esta conexión?

 

Karina: Imaginemos las notas musicales que crea esta historia, Guido Buffo nace en Treviso, Véneto, al norte de Italia el 12 de marzo de 1885. Su padre fue don Gerónimo Buffo y su madre doña Vendramina Gobbo.

Realiza sus primeros estudios en el Gimnasio Liceo e Instituto Técnico de Treviso y cursos en Venecia bajo la conducción de Luigi Nono. Luego se recibe en la Escuela de Bellas Artes M.E. Marcel de París. Domina cuatro idiomas: latín, español, italiano y francés.

En 1910 se hace a la mar y llega a la Argentina donde se instala en las sierras cordobesas para realizar pinturas de paisajes, la cual sería su primera exposición y con la aceptación de la misma, lo nombran Profesor de Dibujo y Estética en la Escuela Gobernador José V. de Olmos, en Córdoba.

Una  tarde  lluviosa  iba camino a casa de un amigo y decide ingresar para  realizar una consulta de ubicación a la redacción de un periódico y allí se encuentra con Leonor Allende, que trabajaba como periodista.

Leonor  nace  en Córdoba  el 11 de abril 1883 y es hija de Pedro Allende y Delfina Tocaimasa,   desde chica  sintió  su pasión por las letras y al conocerlo vio reflejado en él al personaje de su primer novela publicada a los 24 años en 1907 llamada  “Flavio Solari”, que trata de un pintor  Italiano  y expresa “Yo soy una alma de luz  y quiero luz”… y agrega  en una frase …“Si quieres ven a buscarme a Córdoba”…(Leonor Allende).

Esta es una pista entre Almas, Córdoba sería el punto del encuentro, lo selló con la fe divina orientando la brújula hacia el centro, moviendo las raíces desde Europa hacia América, desembarcando desde Italia hacia Argentina como un imán su energía fue movilizada desde Buenos Aires hacia el interior llegando a ella, quien poco a poco lo relaciona con los hombres intelectuales y exquisitos de la época.

Dice Flavio Solari “El amor fácil, la conquista de ocasión, la correría del momento es demasiado vulgar para interesar a un poeta. Para mí quiero alma, mucha alma y cielo abierto ante mis ojos. ¡No me ocupo de mezquindades!” y le escribe a su mejor amigo Lara en una carta: “Me completaré cuando pueda depositar mi alma en el altar del Ideal. Será esa mi cumbre, la gloria más perfecta, y yo, seré dos veces yo, un reflejo de otro ser y otro ser reflejado”.

Entablaron una amistad y luego un noviazgo, hasta que: Él con 29 años y Ella con 31 contraen matrimonio el 5 de diciembre de 1914. Ese día ella le entrega una carta en donde entre otras palabras  expresa:

“Por mi parte, me propongo a ser cada día más fina, más inteligente, más bella…Más valiente también. Más desinteresada, más firme, más buena, más amante de las cosas superiores.

Jamás has de verme dar un paso atrás. Estaré a tu lado para adelante y azuzar los anhelos de tu alma, el anhelo de superioridad que está en nuestros espíritus, aguijoneándolos siempre. Nuestra casa debe ser un pequeño santuario de todas las virtudes”…

Juntos  se van a vivir a Rosario donde el 25 de junio de 1917 nace su única hija Eleonora Vendramina  Buffo Allende. Y  así tres notas comienzan a  entonar este  “Canto al Amor”.

 

Marco: Si viven en Rosario, ¿Por qué su casa está  aquí en Unquillo?

 

Karina: Al poco tiempo la pareja adquieren un espacio en “Los  Quebrachitos”, pasando Cabana, aquí en Unquillo. Ella conocía este sitio porque veraneaba en su infancia con la familia y él encontró en este valle la paz de su tierra natal, un arroyo como el del patio de la escuela de Treviso, árboles ancestrales que le recordaban a su casa y juntos deciden adquirirlo para construir su hogar.

Leonor lo acompañó a ascender en su carrera llegando a ocupar en Buenos Aires el puesto de inspector en las Escuelas de Artes dentro del Ministerio de la Nación.

Comentan que un día van a visitar a Leonor desde Córdoba unos amigos de la redacción y cuando le preguntan qué estaba haciendo ya que hacia un tiempo no publicaba nada ella le contesta: “¿Actualmente?…- iluminándosele el rostro con la más hermosa de las sonrisas – la más bella y mejor de todas mis obras. Una, en la que estoy poniendo toda mi alma y todo lo mejor de mí misma, formar el alma de mi hija”.

Guido desarrolló su vocación como docente recorriendo las aulas, dando conferencias, mientras  escribía  “La Educación Estética: en la escuela primaria y secundaria”,  atraviesa a nuestro país la epidemia de la Tuberculosis, enfermedad que es contraída por Leonor  Allende y que tiene un desenlace fatal el 24 de marzo de 1931 estando ella en Córdoba y él en Buenos Aires  no llega a despedirla.

Como madre y esposa fue incondicional, amorosa y dedicada, quien no se rinde ni en la muerte ya que atraviesa el umbral para calmar sus estados y contenerlos en sueños tal cual lo dice Guido en su Manuscrito.

En uno  de los pasajes de Flavio Solari relata…“Lo comprendí en seguida, la tuberculosis devoraba su pobre cuerpo, estaba definitivamente vencido; la  sociedad ha tomado su sangre, la ha agotado para dar impulso a sus máquinas y  una vez que nada podía esperar de él, lo abandona y le prohíbe quejarse”…

 

Marco: ¿Por qué  el nombre de su hija es Eleonora y en su lápida o en sus libros está recordada como Leonor?

 

Karina: Eleonora  Vendramina  Buffo Allende pide a sus seres queridos le llamen Leonor como su madre  a través de este poema… “Madrecita: hoy, al llegar de mi trabajo diario, vi tu retrato, y una indecible ternura me invadió repentinamente, Parecióme que de pronto habías venido a mi espíritu, y te habías adentrado en él, totalmente, indisolublemente, como dos gotas de agua que se mezclan.

Porque tú y yo y todas las cosas, nos movemos y somos dentro del gran Todo, y nos transformamos diariamente; y el ser y el no ser, sólo son frases del gran ciclo de la vida.

Tú y yo, tus átomos y los míos han existido siempre, vienen del infinito, y van al infinito sin cesar.

Tú y yo somos distintas, pero es como si fuésemos iguales, Uno primero y otro después, pasan los engranajes de la gran máquina universal.

Una estrella que nace y otra que muere, una alegría que ríe y una tristeza que llora.

El mundo es un gran regazo: echémonos sobre él como niños, confiadamente, y preguntémosle, porqué de él emana toda sabiduría”.

 

Marco: Al fallecer su esposa  Guido Buffo tenía 46 años, ¿Por qué no vuelve a casarse?

 

Karina: Un día su hija le pregunta a su padre por qué no vuelve a casarse y el escribe una obra de teatro llamada “Lazos Invisibles” donde dice “El Amor autentico sabe tejer lazos invisibles, lazos que nunca se rompen a pesar de todo lo que la vida nos depare a través del laberinto de sus abismos, de sus prados floridos o de las inaccesibles cumbres donde los azarosos vientos del destino empujen nuestras sencillas almas humanas de bien y de belleza serena”. También comienza a escribir un diario de Sueños  en donde  relata encuentros con su amada.

 

Marco: ¿Cuál será el conjuro que va la inspiración revelando un destino?, ya que Leonor fallece de tuberculosis en 1931 y su hija en 1941, diez años más tarde. Esta enfermedad duró en Argentina más de treinta años, tal vez muchos de nuestros antepasados estuvieron activos luchando contra esta bacteria, leí en el libro “Maravillosa Aurora” de Leonor Buffo que ella dijo en septiembre de 1933: “Alguien leyó en las líneas de mi mano: Mucho amor, mucho estudio, poca vida. Suponiendo que fuera ese realmente mi destino (aunque no creo en adivinanzas, ¡Que se cumpla! Sólo sentiría una cosa: no disponer de mucho tiempo para hacer todo el bien que quisiera. ¡Cuántos proyectos tengo para el porvenir! Sueño con una vida de descubrimientos, de sabiduría, de sublime amor…Quisiera ser como una antorcha: luz, calor, belleza. Si las líneas de mi mano no mienten, me será necesario vivir mi vida más intensamente; hacer en diez años lo que sólo imaginaba poder hacer en veinte. Sí. Debo apresurarme a vivir; no sea que un buen día, al querer aprontarme para el viaje definitivo, no encuentre nada que poner en las valijas, y tenga que irme “allá” con las manos vacías y el corazón triste por haber sido una inútil. ¡Sea pues mi vida corta y brillante!¡Sea yo una estrella fugitiva en la noche! ¡Un sol de efímera vida, pero maravillosamente bella!. Fallece el 6 de septiembre de 1941 en Castelar, provincia de Buenos Aires.  

 

Escalinatas de ingreso al Evento

Karina: Aquí comenzamos a sentir otra melodía, porque la tristeza que embargó a Guido fue un vacío que lo fundió en la nada y allí surge un Alquimista, un hombre que transforma el dolor en Amor creando una síntesis de la Universalización de sus conocimientos. Nunca estuvo solo, sino que siempre se encontró acompañado por “Alguien” que lo guía, que se manifiesta en sus sueños…

Entonces regresa a las fuentes, a los relatos de Flavio Solari, donde subraya “La montaña azulada atrae y siento el deseo de ir a ella”

“El cementerio se levanta sobre la falda de la montaña. Se va a él por una senda ruinosa y lo encuentra uno de repente, como una sorpresa, detrás de un hacinamiento de rocas áridas”… y construye un Templo al Amor teniendo presente estas descripciones creando un lazo desde la tierra, abriendo los portales hacia el infinito ingresando entre las nubes…

A los 61 años, el día de su cumpleaños (12 de marzo de 1946) comienza a pintar los frescos del interior de la Capilla Buffo en memoria de su esposa e hija y escribe en el borde de una lucera: “Todos nuestros sueños. Todos nuestros proyectos, los deshizo el sueño en que os ha sumergido. Oh…madre naturaleza, fiel a nuestro amor y yo todavía espero mi sueño. Me dispongo a pintar en estos muros de paz. Al maravilloso cuento de hadas mi última  canción”. 

Un Canto al Amor se siente en el Alma cuando podemos conectar con estos lazos invisibles que se hacen visibles en los vínculos humanos que vamos tejiendo redes para preservar este legado teniendo presente la visión, misión y valor de quien lo creó y donó generosamente.

 

 

Marco: Expresando el Amor incondicional, la generosidad se traduce en su donación cuando dice: ...“Inspirado por el afecto paterno más puro y desinteresado, he decidido, que todo el valle; juntamente con lo que en él se halla edificado, lo obsequiaré en memoria de Leonor; madre e hija. Creo lo más oportuno, y compenetrado al vínculo espiritual que me unió siempre al Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación, en el que colaboré tantos años, donar todos mis bienes al mismo, a fin de que se preserve el Parque de Montaña de Villa Leonor, efectuándose dentro de este, actividades culturales, científicas, artísticas e intelectuales. La casa deseo sea un museo - biblioteca, la Turris Eleonórica una pinacoteca, la Capilla podrá utilizarse como un centro científico de investigaciones geofísicas y cubriré la montaña enteramente, poco a poco, de bosques”...Esto es un gesto virtuoso. ¿Por qué instala el Péndulo de Foucault?

 

Karina: Su interés había germinado en su juventud cuando en 1902 en París presenció la instalación del péndulo de Foucault en el Panteón Nacional a cargo de Alphonse Berget junto a Camille Flammarion. Cuando  construye  la Capilla  instala  tres péndulos de Foucault, convirtiendo la Cripta en una estación tripendular. Desde 1945 hasta 1958 se abocó a la tarea de investigar la relación existente entre este y los movimientos sísmicos. En 1948 es reconocido por haber descubierto la inconstancia de la rotación terrestre, y en 1951 da a conocer una noticia que conmocionó al ambiente geofísico, mediante su Sistema y un aparato de su invención denominado Kinesímetro Azimutal Pendular – KAP.

El escribió  en su diario: “No me propuse al instalar el primer péndulo ocuparme de los sismos y menos aún en la posibilidad de preanunciarlos, era y es bien otra mi intencionalidad cuyas conclusiones lleguen tal vez a una trascendencia más importante. No sé si podré mantener en silencio lo que resulta de valor desde el aspecto humano”.

Lo que es de destacar es que en la práctica Buffo llegó a predecir sismos con 48, 72 y hasta con 96 horas de anticipación certificada por la Academia de Ciencias de Francia, o el Observatorio Geofísico de Trieste en Italia, lamentablemente sus estudios no fueron continuados y además toda su investigación sufrieron actos de vandalismo en su propiedad, esto es lo que le provoca su enfermedad hasta fallecer el 13 de diciembre de 1960.

 

Marco: ¿Porque los frescos del interior de la Capilla quedan inconclusos?

 

Karina: Paralelo a pintar los frescos, era Asesor del Parque estudiantil de Montaña, realizaba los estudios con los Péndulos y sus publicaciones y escribía un libro de sueños el cual fue clasificándolos…así es que el Panel del Elogio al Intelecto queda inconcluso; pero quedan escritas dos palabras sobre este Macrocosmos y Microcosmos, como si fueran pistas… Y estas pistas es lo que llamamos Unidad. En el microcosmos   están todas las probabilidades de uno mismo, en distintos tiempos y espacios, en las burbujas que pinta de la creación esta energía se expande   creando formas y seres (minerales, animales, vegetales, humanos y angelicales) y esto general el Macrocosmos. Venimos de nosotros mismos, de la unidad, de la única partícula que existe, la Fuente divina, él da el paso a vivir en ambas opciones, llamándoles micro y macrocosmos. Yo sentí al ingresar a este espacio Sagrado estar presente Aquí, fue como volver al útero, a la Fuente, a casa, pero esto es posible porque de alguna manera me moví para llegar, entonces   para que la música vibre necesitamos conectarnos, comunicarnos, crear redes, poniendo todo en orden, uniendo las partes para recordar que somos “Un Canto Al Amor”.

Leonor Allende Dijo “¡Empezad! Una acción sola, vale más que muchas palabras bellas ordenadas en elegantes discursos. Los pensamientos necesitan traducirse en acción para dar fe de su existencia, y si no ocurre así, la labor intelectual es tan vana como el ocio o quizás más perjudicial que él”…

 

Marco: ¿Cómo nace la Fundación Guido Buffo y que proyectos llevan a cabo?

 

Karina: La Fundación Guido Buffo nace por un llamado de una fuerza superior que nos impulsa a proteger este Legado de Amor. Guido Buffo lo expresa de esta manera: “Si creyera firmemente en lo que suele calificarse de “Milagro”, tengo la sensación de que se está produciendo en mí, uno”. Todo lo que procede del Amor es un Milagro y este legado de Amor incondicional nos guía hacia la fuente divina del Ser en Unidad con Dios.  Los milagros son una especie de intercambio que brindan más amor tanto al que da como al que recibe.

 

Marco: ¿Cómo podemos ser parte de la Fundación o participar de las acciones?

 

Karina: Cada uno tiene dones y talentos para compartir y hacer redes de conexión, desde diferentes puntos. Los invitamos a sumarse para ser parte de esta melodía por donde sientas, puedes resonar con este Legado de Amor y comprenderás ¿para qué? estás hoy aquí. SOMOS Ciencia, Educación y Arte.  SOMOS UNO.  

 

www.fundacionguidobuffo.org

Castillo Monserrat - San Miguel en Unquillo

Imagen de San Miguel en el interior del Castillo,
debajo la máquina donde se escribió el 
manuscrito original de "Yo, Guido Buffo",
y el libro "El Menhir" de Guido Buffo