martes, 7 de noviembre de 2017

El Péndulo de Foucault y Guido Buffo III

Decía Buffo en una de sus notas manuscritas: “Estoy preparando mi comunicación a la Academia de Ciencias, de mi trabajo acerca del Péndulo. Aquí estoy entre números y números. Pero, más que en los números, en el mágico secreto de su contenido. Estoy contento de cómo resulta dicha “comunicación”: concisa y medida. Tanto, que casi me da la sensación de que al medir cada frase empleo el mismo procedimiento con que un poeta mide sus versos. Pero no me refiero precisamente a la forma…de las frases. Es que el contenido de este secreto que encierra el Alma de la Tierra, es Todo un poema y gozo al comprobar su armoniosa estructura!”…

Sobre las investigaciones de Buffo sobre la posibilidad de PREANUNCIAR sismos decía el prestigioso científico José Alvarez López, doctor en Física y Química, premio de Ciencias de la Universidad Nacional de Córdoba en el año 1957, el mismo año que decidió visitarlo a Guido en su casa y estudiar su metodología y sistemática científica: “El trabajo de observación llevado a cabo en el transcurso de 13 años le permite hacer las siguientes afirmaciones, que debemos considerar bastante probadas:
1-      Las irregularidades de la rotación del plano de oscilación de los péndulos de Foucault se deben a causas intrínsecas (acciones mecánicas de suspensión) y a causas extrínsecas de origen desconocido.
2-      Las causas de desencadenamiento determinan la polarización preferencial del plano de oscilación en dos direcciones perpendiculares entre sí.
3-      La polarización de los Péndulos de Foucault no se ve afectada por las acciones mecánicas ejercidas deliberadamente sobre la suspensión.
4-      Los meteoros locales (lluvia, viento, etc) no actúan sobre el funcionamiento de los Péndulos de Foucault.
5-      Los Péndulos de Foucault se ven afectados en su operación por eclipses de sol y luna. En cuanto a la afirmación:
6-      Los Péndulos de Foucault se ven afectados por fenómenos sísmicos que los polarizan desde una geodésica determinada por el epicentro del fenómeno. La existencia de dos estaciones permitiría determinar dos posibles lugares para el epicentro, en dos líneas geodésicas, y en este caso se podría hablar de una relación causal entre terremotos y la polarización de los Péndulos de Foucault. Ahora, la siguiente conclusión de Guido Buffo:

7-      Las explosiones nucleares subterráneas en Péndulos de Foucault con una separación de hasta 8000 kilómetros se pueden considerar suficientemente probadas en base a las grabaciones realizadas por el propio experimentador. En conclusión, el trabajo de Guido Buffo debe considerarse como un trabajo que merece una búsqueda exhaustiva tanto por su perspectiva científica como por la calidad científica de su implementación. José Alvarez López. (Monografía publicada en francés en el año 1961). 


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Guido Buffo colaborador de la revista rosarina "Quid Novi?"

Guido Buffo participó como colaborador de la Revista Quid Novi? (Rosario, 1932 – 1934)  
Guido Buffo colaboró en la revista cultural y científica "Quid Novi?" con artículos referentes al dibujo.
Se trata de una revista de formato rectangular, de 30 cm. de altura por 22 cm. de ancho, con una encuadernación cosida y una cuidada edición gráfica, las tapas son de cartulina flexible, las páginas interiores son de textura satinada. Cada número tiene aproximadamente entre sesenta y setenta páginas.
La portada está impresa a dos tintas, ilustrada con un grabado, si bien asume características de estilo similares, presenta una figura diferente en cada número: un libro abierto, una lechuza, una garza, una imagen de Ícaro, una hoja de muérdago.
La variedad de los temas presentes en la revista revelan la estrecha articulación entre los campos cultural, científico, estético y pedagógico.
Guido Buffo, original arquitecto, docente y artista, es autor de dos artículos publicados en números posteriores: “El dibujo en relación con los temperamentos” (Quid Novi?, 1932c) y “El valor de la enseñanza del dibujo” (Quid Novi?, 1933). 


Portadas de la revista Quid Novi? correspondientes a las números 1 (1932), 2 (1932), 3 y 4 (1932).

sábado, 4 de marzo de 2017

El escudo de la Universidad Nacional de Cuyo diseñado por Guido Buffo


Bienvenidos al reencuentro del blog de Guido Buffo, en estos meses anteriores la conformación de la Fundación Guido Buffo: Ciencia, Educación y Arte nos ha llevado mucho tiempo, esfuerzo, dedicación, constancia y mucha energía para que las distintas etapas se fueran superando. En la actualidad ya se encuentran en marcha varios proyectos que iremos comentando en la página de Facebook de la Fundación. Pero aquí, a lo que nos propusimos. Recrear la vida de Guido Buffo y su familia, y ya tenemos nuevos descubrimientos fruto de numerosas investigaciones que venimos realizando a la par de otras actividades, tanto Karina Rodriguez como yo, Gustavo Díaz, estamos ansiosos de darlas a conocer a los seguidores de este genio.

Descubrimientos que iremos revelando poco a poco y que no están en ninguno de los libros, son muy recientes y el que a continuación leerán es uno de ellos. Guido Buffo como dibujante, creador y diseñador se trasladó realizando labores a lo largo y a lo ancho de nuestro país, como lo hemos descripto en el “Templo de la Transformación”, y nos ha sorprendido gratamente que el escudo de la Universidad Nacional de Cuyo haya sido dibujado por él. Esta es información muy nueva y para ello vamos a recurrir a la documentación recuperada y a la imagen de este diseño realizado por el mismísimo Guido Buffo.

En el escudo de la Universidad Nacional de Cuyo se observa el perfil imponente del Tupungato, y sobre un fondo azul el Cóndor despliega sus alas elevándose hacia el firmamento; debajo un libro abierto y la inscripción en latín “In Spiritus Remigio Vita”, cuya traducción es “En el vuelo del espíritu está la vida” conjugándose elementos materiales y espirituales.

Como veremos en la ordenanza la concepción del motivo es del Gobernador Dr. Corominas Segura, la sentencia latina pertenece a Delfín Grenón, habiendo supervisado la obra el Dr. Eduardo Coll y cuyo diseño fue obra de Guido Buffo en el año 1939.

ESCUDO DE LA UNIVERSIDAD:


Ord. N° 97 – R – 1983. Aprueba como patrones del Escudo de la Universidad, los ejemplares cuya reproducción auténtica y correspondiente descripción obran como Anexos de la Ordenanza (Deroga Ord. N° 37 – R –77 y toda otra disposición que se oponga).Se encuentra referencia a la autoría del Escudo, en su versión de 1939, al Sr. Guido Buffo.
Nota: “La concepción del motivo del Escudo es del Gobernador de Mendoza, Dr. Rodolfo Corominas Segura; su diseño fue obra del dibujante Guido Buffo y la sentencia latina (“in spiritus remigio vita”) pertenece al Dr. Delfín Grenón S.J. El Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Dr. Jorge Eduardo Coll, supervisó el conjunto” (Extraído de la publicación: “Universidad Nacional de Cuyo – Creación, Organización y Planes de Estudio”, impreso en Talleres Gráficos Belmonte, Buenos Aires, 1940.

domingo, 16 de octubre de 2016

Carta a mi madre en el infinito por Leonor Buffo Allende







Carta a mi madre en el infinito….

Madre, ¡quiero hablarte de tantas cosas!

Tres años ha que partiste, rumbo a lo desconocido, a lo que no se puede ver, ni comprender, ni siquiera imaginar…¿Cómo es todo aquello? ¡Si pudieras contarme!

Pero es inútil esforzarse en abrir las puertas de lo intangible.

He de imaginar que un cartero misterioso te llevará esta carta… Y después de todo ¿Por qué no? ¿Acaso el amor no es capaz de realizar lo imposible?

Madre: ¿sabes que cada día parece que te quisiera más?

Y es que, antes, ansiaba  y añoraba solamente la presencia tuya, tus caricias, tu ternura, y ahora añoro lo que menos conocí de ti: tu vida interior, tu mundo espiritual.

Quisiera preguntarte tantas cosas…

Tú sabes cómo está llena de “porqués” la vida, tú sabes cómo se anhela y se sufre por ellos…

¿En qué creías tú? ¿Cuál era tu ideal?

Quisiera ser la continuación viviente de lo que fuiste. Quisiera realizar tus aspiraciones. Porque  yo tengo toda una vida por delante. Toda mi juventud y toda mi fuerza pronta para la acción, y te conocí noble como pocas.

Mi padre me habla de ti como algo maravilloso…

A veces me da rabia de esta impotencia de los vivos contra la muerte. ¡Si siquiera pudiéramos luchar! ¡Y no es que yo desee vivir más de lo prefijado por el Destino, sino que me parece cobarde eso de entregarse así nomás, fatalmente.

Dirás que me he vuelto orgullosa y altanera. Si, y por ti.

Si me vuelvo contra el destino, es porque ciego y cruel te quito  de mi lado. ¡Que me importa lo que haga con mi existencia!

¡Pero a ti no debió tocarte!

Hay cosas realmente incomprensibles en la vida.

 ¿Por qué ese misterio constante que a la vez nos aplasta y nos incita?

¿Por qué ese jugar del destino con nuestro dolor y nuestra alegría, ya desengañándonos el corazón, ya llenándolo de plenitud  y de belleza? …

Madre estoy llena de indecisión: ¿Qué camino debo tomar?

¿Por qué rumbo dirigiré mi vida?

¡Hay tantas cosas, nobles, bellas y grandes para hacer en el mundo!   

Ni una ni dos vidas, me alcanzarían para realizar todo lo que yo quiero.

Debo, pues, reducir y concretar mis ideales para hacerlos posibles.

Debo, por así decirlo, ponerlos dentro de la posibilidad de realización, según lo probable de años que haya de vivir, claro está, descontando el factor desconocido de las sorpresas que nos depara la vida.

¿Pero cómo? ¿Y si me equivoco al separar las cosas que he de hacer de las que no he de hacer?

¡Si supieras lo que ha de ocurrirme en el futuro!

Madre, estoy llena de inquietud…

Voy a recordar cómo eras conmigo en mis primeros años. Tal vez encuentre en aquellos felices tiempos que pasaron, la luz necesaria para alumbrar el camino.

Me condujisteis siempre por la senda del amor. Me enseñaste a amar los seres y las cosas todas que me rodeaban:

En nuestra casita del campo de Córdoba, “nuestro nidito”, o “nuestro rancho” como tú  o papá solían  llamarla, la vida corría apacible y serena.

Jamás vi perturbada la armonía del hogar. Todo era allí bueno, amable, pleno de sana alegría, como los días de sol y el aire purísimo delas sierras…  

Un hálito de ternura lo envolvía todo. Hasta las cosas más humildes daban testimonio de ello. En el cántaro de barro, donde el agua del manantial en los días calurosos, había esta inscripción puesta por la mano de mi padre: “Para la hermana agua”. Y debajo, las iniciales de nuestros tres nombres, unidos e inseparables como nuestros tres corazones…

Y así todo.

Cuántas veces habré besado las flores de nuestro jardín impulsada por esa dulcísima ternura.

Las veía bellas, me encantaban, y así simplemente, como si me comprendiesen les demostraba simpatía y admiración…

¿Te acuerdas, madre, cuánto te rogaba porque me pillaras mariposas?

Las tomaba de las alas con delicadeza exquisita, y las ponía entre las manos y, ante mis ojos asombrados, con la condición de no tocarlas mucho y soltarlas enseguida…

Yo te preguntaba por qué, anhelaba jugar con ellas largo rato.

Me respondiste: “Suponte que viniese un gigante y me arrebatase para siempre de tu lado por puro placer y curiosidad. ¿Te gustaría?”.

Y la pregunta aquella no volvió a salir de mis labios nunca más.

Temblaba sólo al imaginarme destrozando el hogar de la mariposa…

Así aprendí a respetar por cariño y por convicción la libertad de los seres que me rodeaban, aunque yo pudiera pasar fácilmente sobre ella sin que nadie me recriminase.

Más aún, aunque debiera sacrificar mis deseos, en honor a ella.

¡Esta es una norma de vida! ¡Y ahora la comprendo perfectamente Madre!

¡Si se enseñara a todos los hombres desde pequeños a cumplir de esa manera los deberes cívicos!

Entonces habría paz, respeto y libertad verdadera… Y habría felicidad.

Suélenme a veces entrar deseos de transformar al mundo. De extirpar de raíz, todas las cosas vergonzosas e innobles que lo plagan. De enaltecer la verdad, la sabiduría y el bien.

(Me pregunto si será egoísmo este deseo de que todos miren por mis ojos)

Siento unas alas inmensas dentro de mí, impacientes por tender el vuelo.

Alas fuertes y blancas como jamás he visto…

Siento dentro de mí, un ímpetu de vida y de triunfo sobrehumanos. ¡Hay fuego de heroísmo en la sangre que corre por mis venas!...

A veces trocase el ideal en cosa tranquila y de silencio. Hácese más personal (tal vez más mezquino), pero más dulce. Me veo más pequeña. Me siento demasiado poca cosa, demasiado débil para realizar mis ideales de titán, me digo: ¿Para qué vivir para los demás, despreciar mis años mejores, si probablemente no agregaré ninguna joya valiosa en el tesoro de las sabidurías o los bienes humanos? Viviré, pues, para mí y para el círculo pequeño de seres que me rodean. No pretenderé tanto, pero habrá más amor en mi vida, y más felicidad. Y por eso estoy llena de zozobras, madre, por estas dos fuerzas contrarias que combaten en mi alma sin descanso…

…Y dentro de un año deberé elegir carrera universitaria…

Pero ahora, de repente quien sabe por qué inspiración, veo claro y recuerdo esas palabras tuyas:

“Reflexiona, hija mía; yo te educo para la superioridad, no para la igualdad. Y si me comprendes bien y me oyes, aun cuando mi espíritu haya vuelto al lugar de donde ha salido, tú procurarás estar por encima de todos. Por todos los medios a tu alcance, por sobre todo aquello que es común y ordinario. Que ninguno vaya delante de ti en lo justiciero, noble, generoso, valiente, leal y magnánimo…No te dejes poner el pie adelante. Ejerciendo la más estrecha disciplina, espiritual y físicamente, se hace aun cuando sea con fatiga, los caminos de las cumbres más empinadas. Te he dado toda mi vida, todo mi tiempo, y todo mi amor, para que tú seas mejor que yo y que tu padre, si es posible”.

Madre, ya se que camino seguir…

 

 

                                                                                                                                              Leonor Buffo Allende




sábado, 17 de septiembre de 2016

El Manuscrito de los Sueños


…Cuando mis ojos se cierran y mis pensamientos se zambullen en el profundo océano de la mente, me siento nadar hacia un interior infinito, despojándome de ideas que vienen a mi, surcando el espacio sideral de un universo desconocido, tanto como el propio ser. Soy todo lo que soy, lo que fui y lo que seré; puedo crear lo intangible, ver lo invisible y sentir lo abstracto, dándole forma, sentido, contenido”...

De esta manera define Guido Buffo su ingreso cada noche al mágico mundo existente entre la realidad y la ilusión, que nos permite, cuando le prestamos atención, realizar actos supremos. El hombre debe conocer tanto el mundo que transita como los sueños, con los cuales lo construye. Asimismo, será su persona el reflejo de su propia obra, energía materializada, y lo material, como la naturaleza, cumple su proceso.

“El manuscrito” supera lo intangible, describiendo los insondables misterios de los sueños: ciencia, historia, misticismo, física cuántica, el cerebro humano, viajes y sueños, algunos de estilo alegórico que no le dejarán indiferente.

Así describíamos el segundo libro, publicado en septiembre de 2009, hace siete años de este lanzamiento, el mágico número 7, aquí es donde nos tomamos la libertad de “entrevistar a Guido Buffo”…muchos lectores nos han transmitido el impacto que les han transmitido estas páginas.

“El Manuscrito de los sueños”, llegó a nuestras manos de igual manera que todo lo que rodea esta maravillosa tarea, somos un instrumento de difusión de su vida y de su obra.

Gracias a todos aquellos lectores que nos han permitido conocer lo que cada uno de nuestros libros publicados les ha inspirado.  
Un encuentro mágico con el universo onírico de Guido Buffo

domingo, 4 de septiembre de 2016

Arquitectura y Geometría en el Templo I



La mayoría de los pueblos antiguos han creado sus templos y espacios sagrados aplicando en forma meticulosa los números, la geometría y las proporciones correctas; incluso en la construcción de Catedrales en la edad media...


Deben además tener una determinada orientación, como en el caso que presentamos a continuación, y consideran al sol para ciertas fechas  determinadas, una de ellas en el Templo de la Transformación, diseñado por Guido Buffo, corresponde al día de fallecimiento de su hija Eleonora.


Todos los 6 de septiembre, el sol penetra por una de las luceras e ilumina justamente el rostro de su hija frente a una imagen modelada de la maternidad…

El sol penetra por la lucera...y se acerca...
Al las doce horas el sol ilumina el rostro de su hija...